Cultura Caral

En esta publicación les vamos a hablar sobre la sociedad sacerdotal de Caral, como fue su civilización y toda la cultura que tuvieron durante su época.

Hace 5,000 años se formó en el Perú la primera civilización de América: Caral -Supe. La civilización es tan antigua como la Sumeria de Mesopotamia, la cultura Harappa de India y la de China, todas ubicadas en el continente asiático, o la de Egipto en África

Sin embargo, a diferencia de la mayoría de las nombradas que eran culturas interactuaron entre sí, y con ello enriquecieron sus respectivos procesos culturales. La sociedad cultural de Caral – Supe se desarrolló en completo aislamiento, pues no tuvo contacto con otra civilizaciones del viejo continente, ni del nuevo.

La formación de la civilización fue precoz en comparación con la de otras poblaciones de América. Mientras muchos pueblos de América todavía eran cazadores, recolectores, en Caral ya se edificaban y remodelaban los edificios piramidales, y en sus plazas se reflejaban periódicas congregaciones con fines económicos, sociales y ceremoniales.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA
Caral se encuentra en el área norcentral y que comprende el territorio entre los ríos Santa y Chillón, el Callejón de Huaylas, Conchucos, Marañón y Huallaga. Integró regiones de costa, sierra y selva, hubo un manejo transversal de los recursos de ese espacio diverso.

VALLES INTERCONECTADOS
Los nueve valles del área norcentral estaban geográficamente conectados entre sí a través de la meseta alto andina, donde nacen sus respectivos ríos. La misma meseta los vinculaba también con el Callejón de Huaylas, y, hacia el oriente, con la cuenca del Marañón y del Huallaga, puertas de ingreso a la Amazonía.

ORGANIZACIÓN ECONÓMICA
Hace 5,000 años los habitantes del Valle de Supe lograron un aprovechamiento intensivo de las especies marinas (pescado y moluscos).

La Cultura Caral tuvo una economía agrícola pesquera: anchoveta, choro, y machas. En cuanto a la agricultura produjeron achira, frijol camote, zapallo, calabaza, papa, maní, palla, ají, pacae, guayaba, maíz y algodón.
Las investigaciones arqueológicas en los diferentes asentamientos indican que los habitantes del litoral y del valle sostuvieron un intercambio permanente de productos, prueba esta hipótesis el consumo de ingentes cantidades de pescado y moluscos, en los asentamientos del valle como Caral, Chupacigarro, Miraya y Lurihuari, así como la utilización del algodón, mates, zapallo, achira , mote, guayaba y pacae, entre otro. Con el algodón se hicieron cordeles, redes de pescar y con los mates, flotadores, estos trabajos mejoraron notablemente la tecnología y optimizaron la producción pesquera.

También contaron con centros de talleres artesanales como: textiles, artesanos de adornos, personales en piedras semipreciosas, conchas y spondylus, artesanos de piedra, comerciantes.

• Especialistas en el registro de los quipus.
• Especialistas en astronomía; elaboraban el calendario de actividades de fiestas y
• predecían los cambios climáticos, las lluvias, la sequía, etc.
• Los sanadores.
• Arquitectos que se especializaron en construcción de obras públicas.
• Músicos.

EL COMERCIO Y EL DOMINIO INTERREGIONAL
Los antiguos pobladores de Caral al ser favorecidos por el magnífico clima permitieron el comercio interregional con la sierra y la selva, con productos agrícolas y marinos de la misma manera otros bienes como conocimientos y elementos culturales.

El excedente de productos permitió incursionar el intercambio de productos como anchovetas secas y mariscos (choros y machas) por algodón, mote, frijol, achira, zapallo, ají, camote, etc. De esta manera se inició la cadena del comercio, que se extendió a otras regiones. Algunos productos, fueron intercambiados a grandes distancia, como el Spondylus de la playa del Ecuador a Caral llegaron lloque, cactus, perico de la sierra y cóndor de los andes, así como achiote, tutumo y guacamayo de la selva.

En el antiguo Perú el mullu adquirió una notable importancia para los sacerdotes en la producción de los cambios climáticos y especialmente para las ceremonias religiosas. El tráfico de larga distancia incluyó a los primates (monos de la selva) y plumas de aves: guacamayo, paucar y tangaras de la Amazonia.

ORGANIZACIÓN SOCIAL
Fue una sociedad eminentemente jerarquizada que era controlada por sacerdotes que tenía el control del pueblo y que gobernaba en nombre de los dioses.

Luego una nobleza constituido por príncipes y que vivía en la capital – Caral rodeada de toda clase de comodidades, con derecho a poseer sus servidores, músicos, peluqueros, cocineros, etc.
Funcionarios: Fue un grupo social de mayor status, que vivían en los edificios piramidales que están construidos por amplios recintos, banquetas y fogones, sus paredes llenen finos acabados.
El Pueblo: Constituido por pescadores, agricultores, vivían en numerosas viviendas agrupadas en subconjuntos, separados entre sí. Ellos eran encargados de realizar actividades domésticas de manufactura, sociales y rituales.

ORGANIZACIÓN POLÍTICA
Caral estaba gobernada por un pequeño grupo de sacerdotes y la nobleza.
Este grupo era muy estricto que imponía mucha disciplina y moral, el esplendor de Caral se basaba en la tributación, cuya elite vivía en la Capital – Caral que tomaban las decisiones. De allí pasaban a los demás centros poblados y que a la vez los comunicaba a otros escalones más bajos encargados de las acciones prácticas, ya sea en Caral o en Chupacigarro, Miraya, Lurihuasí. A su vez, el centro administrativo de cada Valle transmitía órdenes a unidades menores. Es posible que para el mejor funcionamiento de todo este aparato práctico, los habitantes de Caral hubieran desarrollado alguna forma de comunicación.

COSMOVISIÓN E IDEOLOGÍA
Los sacerdotes de Caral tuvieron una cosmovisión de la vida en relación con el medio ambiente y sus recursos, de la misma manera con el cosmos.

Desde ese punto de vista, el hombre adquirió su verdadera condición, de ser parte de la naturaleza y del cosmos. Con esta concepción asumió la responsabilidad de la conservación de su entorno.

IDEOLOGÍA
Todas las acciones de la vida social, en la política, religión, economía, conocimiento, ciencia, etc., estaban relacionados entre sí. Los sacerdotes eran líderes políticos especializados en el cosmos, medicina y otros.

Los sacerdotes eran los intermediarios entre el grupo social que ellos representaban y el poder sobrenatural de los dioses. La religión de los sacerdotes de Caral eran un poderoso instrumento de gran efectividad para la unión, pero también un mecanismo de coerción de la población para exigir la tributación a favor de ellos. Además aseguraba el poder, la jerarquía estratificada y el orden social. Los pobladores de Caral eran partícipes de las ceremonias calendarizadas por los sacerdotes y trabajaban en diferentes actividades para servir a sus dioses y autoridades que los representaba ante ellos.

CARAL: LA PRIMERA CIUDAD, EL PRIMER ESTADO
Caral revela complejidad en el uso del espacio, en el diseño arquitectónico y en la obra constructiva. Tiene una extensión de más de 60 Has., con edificaciones: seis volúmenes piramidales mayores además de otras construcciones auxiliares monumentales menores de cinco diferentes tamaños y todos ellos con su particular grupo de estructuras auxiliares, así como de conjuntos residenciales de variadas dimensiones tecnológicas y material constructivo.

Esta complejidad reflejaría, por un lado, los diferentes status de los habitantes de Caral, derivados de una organización social estratificada en clases, que tendría gran parecido a una ciudad- estado con su élite gobernante y su población de soporte, dependiente de la productividad de un determinado territorio.

Y por otra parte, la organización política alcanzada por la sociedad del valle de Supe durante el Arcaico- Tardío, propia de una formación estatal prístina, que por primera vez integraba cultural y políticamente a varias comunidades, aprovechándose del excedente productivo de ellas y de su mano de obra a cambio de un conjunto de bienes y servicios.

A través de varios siglos de ocupación de la ciudad de Caral, sus conductores desarrollaron un programa permanente de remodelación de las edificaciones.

Esta innovación de las estructuras que se tornaron más complejas implicaba, experimentación y conocimiento en ciencias exactas y predictivas, en aritmética, geometría, astronomía, todas las construcciones estaban orientadas a la posición del sol en ciertas épocas del año, 25° al Noreste. La diversidad de las formas en los templos indica que muchas tradiciones culturales confluyeron en Caral por su extraordinaria ubicación geopolítica.

La plaza circular es un rasgo distintivo de los centros urbanos del valle de Supe durante el Arcaico- Tardío, al margen del tamaño del establecimiento. Aun los más pequeños tienen una plaza circular, es el pozo ceremonial, la plaza circular hundida en el terreno, desde la cual mantuvieron relación visual con el cielo abierto y pudieron estar relacionadas con la observación astronómica; también son posibles las prácticas alucinógenas, culto al fuego y una combinación de estos y otros ritos.

En el estudio de la Plaza Circular del Templo Mayor de Caral, Ruth Shady, Marco Machacuay y Rocío Aramburú nos dicen que la plaza circular hundida representa los tres niveles del mundo: la superficie que es la tierra que hab1tamos; la plataforma superior, o sea el cielo o mundo de arriba, donde moran determinadas deidades; y el fondo hundido, el subsuelo, residencia de los muertos y de otras deidades. Estos mundos no están aislados entre sí, son comunicados por los sacerdotes al subir o bajar las escaleras. Ellos son intermediarios entre la vida, la muerte y el renacimiento. De este modo, la plaza con sus tres niveles simboliza el poder de las autoridades vivientes, el que era reforzado con los poderes provenientes de otros mundos- pirámides, estructuras con plataforma, el Templo Mayor. El Templo de la Banqueta, el Altar del Fuego Sagrado, las Plaza Circulares y el Anfiteatro fueron resaltados en sus diseños por la presencia de monolitos, frisos, nichos y pinturas de varios colores. El uso del espacio y la dirección del tránsito fueron formalmente controlados por pasadizos, vanos, mochetas, escaleras, etc.

Esta pasión por la obra arquitectónica se plasmó no solamente en los edificios públicos sino también en su vida cotidiana.

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